

Uno de los países más jóvenes del mundo, Eritrea finalmente logró su ansiada independencia en 1993 después de una prolongada y sangrienta guerra con Etiopía. La contienda duró más de tres décadas y desató un sufrimiento extremo en la población, ya que esta sintió las mayores repercusiones debido a las terribles sequías y hambrunas que afectaron la región en las décadas de los 70s y 80s. Localizada a lo largo del Mar Rojo en el noreste de África, ha disputado ya tres serios conflictos con sus vecinos principales: Sudán en 1994, Yemén en 1995, y de nuevo Etiopía en 1998.
One of the world’s youngest
countries,